Ya llevo un rato en un periodo de introspección y autoconocimiento y una de las grandes incógnitas que he tenido que podría explicar mi manera de actuar, mi forma de ver el mundo y muchas de mis habilidades a nivel social es saber si tengo un coeficiente intelectual (CI) alto.
Siempre he sentido una especie del síndrome del impostor en cuanto a mis resultados académicos y profesionales. Tengo la impresión de que los exámenes, los proyectos científicos y laborales, el aprendizaje en general y la realización de tareas creativas son muy fáciles, y que mi posicionamiento con respecto a los demás ha sido meramente suerte. Por eso cuando me felicitban por un proyecto difícil o por tener el mejor promedio, yo simplemente decía que no era nada. La gente pensaba que yo era humilde pero, en realidad, creía que había sido el azar.
Todo esto cambió el otoño pasado cuando, ahora sí por suerte, fui a la librería Kléber en Estrasburgo porque no tenía nada interesante que leer. Compré 7 u 8 libros, incluyendo dos sobre las personas HPI (haut potentiel intellectuel, alto potencial intelectual en francés). Muchas cosas coincidieron. Luego vi un video sobre los HPI y el amor. Fue una liberación pero a la vez un derrumbe interno producto de saber que probablemente mis problemas amorosos tenían como fuente un alto CI. Me costó bastante digerir todo esto. Fue como si mi identidad de ser una persona normal que simplemente quería una familia con su esposa e hijos se rompiera para dar lugar a una nueva identitdad de tipo raro.
Y ustedes dirán: —¿por qué te quejas? ¿qué de malo puede tener un CI alto? Al contrario, deberías estar contento, la vida es mucho más sencilla. Y pues yo les responderé con muchos de los miedos que me han invadido. Las personas HPI tienen tendencia a la depresión y a la soledad y, no sólo eso, hay además una curiosidad insaciable. Aquí me abro hacia usted: desde niño he sido siempre muy curioso y he actuado bastante por mí mismo; desde que tengo memoria, he tenido interés profundo por:
| Lectura | Etimología | Diseño industrial | Inteligencia Artificial | Espiritualidad |
| Matemáticas | Química | Modelado 3D | Física | Metafísica |
| Abstracción de grupos con características similares | Electromagnetismo | Física | Óptica | Teología |
| Arquitectura | Eléctrica | Lógica | Economía | Genética |
| Topografía | Escritura | Probabilidad y estadística | Filosofía | Epistemología |
| Informática | Historia del arte | Urbanismo | Psicología | Historia |
| Edición de videos | Música | Mecatrónica | Sociología | Arte |
| Animación | Lenguas | Robótica |
Y no era un interés que pasara en unas horas con una simple lectura. Es uno que me mete a fondo hasta estar exhausto y que sienta que ya tengo el conocimiento suficiente para pasar a otra cosa. El problema con esta curiosidad y ganas de aprender es que nunca terminan. No me puedo conformar. Siempre estoy buscando el próximo reto. Esta situación trae obviamente una tremenda inestabilidad para mis relaciones sociales y mi vida en general. Tengo miedo de nunca sentirme pleno y satisfecho. Me he sentido feliz, sí, mas nunca he sentido que haya llegado al límite de mis capacidades cognitivas.
Con todo este contexto, decidí confirmar si todo esto aplica en mí o no. Ya había hecho un test de CI cuando estaba en la licenciatura para ayudar a unas psicólogas que estaban haciendo una investigación. En esa ocasión obtuve un CI de 130, lo que me colocaba en la categoría de superdotado. Aun así, he tenido dudas y me decidí a averiguarlo de una vez por todas.
El día de ayer fui a Mensa Luxemburgo a realizarme un test de CI. Llegué en mi bicicleta y la estacioné. Cuando entré al edificio donde se haría la prueba, tuve una sensación extraña. Llegué con el encargado, nos saludamos, le pagué y después hubo un silencio. Me senté un rato y el silencio se prolongó. Los otros compañeros de prueba tampoco hacían ruido. Era como si todos estuvieran metidos en su cabeza, desconectados del mumdo, con un sufrimiento a sus espaldas que sólo ellos conocían. Esto me hizo sentir que no era el único con estas características. Al mismo tiempo, me sentí solo al estar rodeado por tantos extraños parecidos a mí. Y es raro porque seguí buscando la soledad. Solamente duré un par de minutos en esta sala de espera para luego salirme al parque a refugiarme en mi mundo mientras la hora del examen llegaba.
Entramos todos al sitio de la prueba: un amplio salón que parecía ser un teatro, la mayoría de él vacio, a excepción de las mesas de aplicación en el centro y la pila de mobiliario sin usar en una esquina. Estaban separadas más o menos 3 metros una de la otra. Nos recibió un señor de edad avanzada quien se presentó como el presidente de la organización. Él parecía igualmente perdido en su mundo y se veía que tenía dificultades sociales. Luego se anunció el psicólogo, quien lucía la persona más normal entre todos nosotros. De una manera afable y sonriente nos explicó en que consistiría el examen y cómo debíamos proceder. Alguien preguntó si podía usar audífonos. A mí me pareció muy raro y lo juzgué, sin embargo luego recordé que dentro de los HPI hay individuos que son muy sensibles a los estímulos externos.
El examen comenzó. Se trataba del DFRT-20 que consistía en dos partes, cada una de cuatro bloques con entre 10 y 15 preguntas cada una. El mismo era apresurado: entre 3 y 4 minutos para cada bloque, lo que no dejaba casi nada de tiempo para bloquearse en alguna pregunta. Sin afán de presumir y solamente con la intención de contarles mi experiencia puedo decirles que se me hizo bastante sencillo. Únicamente tuve dificultad con las dos o tres preguntas finales de dos o tres bloques. Por cierto, casi me saboteo cuando al revisar las preguntas del segundo bloque, me confundí con las respuestas del primero. Me puse muy nervioso al ver que no había contestado nada bien y comencé a cambiarlas. Afortunadamente me di cuente de mi error a timepo y pude enmendarlo.
Noté que en casi todos los bloques fui quien terminaba primero. También, al final de la primera parte, nos dieron permiso para salir a tomar agua o ir al baño. Se me hizo interesante que yo fuera el único en levantarme y tomar una pausa. No sé qué signifique todo esto, espero algún día lograr entenderlo. Por lo pronto, el examen está hecho. Ahora toca esperar los resultados de aquí a entre 4 y 6 semanas. Los tendré informados de los resultados una vez que lleguen.